El universo está lleno de una ENERGÍA VITAL inagotable que llamamos REIKI y que se mueve en todo el espacio que nos rodea.
Todos nacemos conectados armónicamente con el REIKI. A medida que vamos creciendo, algunas de las circunstancias por las que pasamos hacen que "nos olvidemos" de esta conexión vital; así dejamos de estar en sintonía con la fluidez constante de este caudal divino, de esta fuente infinita de energía.
La relación de los niños con esta fuente es maravillosa. Por eso, ya a partir de los siete u ocho años ellos pueden ser iniciados en el sistema Reiki con consentimiento y acompañamiento de sus papás.
Es bien sabido que los niños perciben sutilmente todo lo que sucede. Por eso es tan importante que desde el hogar los niños estén positivamente influenciados para preservar su conexión con la Fuente Divina.
El beneficio del Reiki en los niños:
- Les aporta salud física, emocional y mental.
- Aumenta su energía aúrica, que los protege espiritual y energéticamente.
- Disminuye considerablemente el déficit atencional, tranquilizando su mente.
- Nivela sus centros energéticos, tranquiliza y controla su energía física (hiperactividad).
- Aumenta su rendimiento escolar.
- Ayuda en la seguridad ante la toma de decisiones.
- Los conecta con la espiritualidad y con su Ser Superior.
- Sus ideas suelen ser más claras y entendibles.
- Aumenta su autoestima, haciéndolos sentir importantes para el medio.
- Aumenta su solidaridad, haciéndoles sentir en sus manos una herramienta de ayuda a sus seres queridos.